Dietas malas o Dietas buenas

Dietas malas o Dietas buenas…

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De vez en cuando, suelo leer artículos sobre dietas alimenticias o regímenes alimenticios ya que como todos sabemos cada año siguen saliendo nuevas dietas alimenticias con etiquetas como saludables, milagrosas, definitivas, adelgazantes, etc. Me sigo sorprendiendo, y mucho, de que sigamos denominado las dietas como malas o buenas y todavía más cuando esas fuentes de información tienen como meta llevar una vida saludable.

Incluso en aquellas dietas en las que algunos de sus puntos me pueden llegar a resultar interesantes, acaban llegando a esa clasificación simplona de “mala o buena”, clasificación que  considero un paradigma obsoleto y que realmente no nos beneficia ya que no se está estimulando el poder de las personas, no les ayuda a pensar por sí mismas, a conocerse, a que tomen una decisión propia, a que tomen responsabilidad. En ocasiones, pudiera parecer que se diga que esa dieta es buena para esto o para lo otro sin contar en ningún momento con la persona, variable más importante de la ecuación.

Ese tipo de clasificación no deberíamos tenerla en cuenta. Está bien informarse sobre la dieta que nos ofrecen, conocerla, probarla para poder llegar a nuestras propias conclusiones para saber si a nuestro organismo eso le hace bien o no en ese momento.

Recordemos algo muy importante: no hay ninguna dieta que sirva para todas las personas para algo concretoCada persona es un universo en sí mismo, no sólo es un cuerpo, un físico, es un ser que tiene sentimientos, emociones (algo que modifica por completo la química de nuestro organismo) y son conceptos a tener muy en cuenta a la hora de opinar sobre si esas “dietas x” funcionan (se presuponen buenas) o no funcionan (se presuponen malas), o si esas dietas nos curan (se etiquetan buenas) o nos dejan igual (se etiquetan de malas), etc. Eres tú la parte más importante, nada externo va a sanarte, nada externo va a hacerte perder kilos, eres tú el que lo hace.

Cuando leo este tipo de aseveraciones me vienen varias preguntas, ¿esa dieta es mala o buena respecto a qué? A veces, nos lo dejan claro porque se habla de adelgazar o para aumentar el músculo o para mejorar un estado de salud, otras veces no es así, pero incluso aunque nos expliquen para que sirve, a veces, se sigue sin tener en consideración que puede no servir para todo el mundo. ¿Cómo una dieta va a ser mala o buena para todo el mundo? eso es mucho decir ¿no?, aunque esté enfocada en algo en particular y pueda ayudar en un proceso en particular, el factor más importante será la persona que la lleve a cabo.

Hay que concienciar a las personas a que tomen responsabilidad no a que esperen a que un tipo de dieta les vaya a solucionar sus problemas o sus males. No somos víctimas de nada, somos seres con un poder ilimitado, que podemos llegar a nuestras propias conclusiones y que tenemos opción de elegir y  modificar nuestra vida.

Es importante que desde las webs en las que hablamos sobre dietas alimentarias o sobre vida saludable remarquemos, siempre que podamos, que cada persona es única y que nadie puede saber que es lo mejor para ti, sino tu mismo. Cada persona tiene dentro una brújula que le dirá exactamente que es lo que funciona para ella, aunque es verdad que hay que aprender a escucharla y eso conlleva un proceso, un proceso que siempre merece la pena emprender.

Comienza por tomarte un tiempo de reflexión contigo mismo y no dejes que el timón de tu vida lo lleven otros.

De todo esto y mucho más hablo en el libro Una Nueva Conciencia Sobre La Dieta. Un libro que te ayudará a tomar responsabilidad de tu vida y a recuperar ese poder que quizá hayas olvidado

Hay otro libro que recomiendo leer que me parece muy interesante y que también puede ayudarte a recuperar ese poder del que hemos hablado en este artículo que es “El poder está dentro de ti” de Louise Hay.