Obsesionada Con Tu Cuerpo

Cómo Saber Si Estás Obsesionada Con Tu Cuerpo

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Cómo saber si estás obsesionada con tu cuerpo y la relación que tienes con él. No sé si te habrás dado cuenta pero en la sociedad en la que vivimos tenemos tendencia a obsesionarnos con nuestro cuerpo. Obsesionarse no soluciona el problema que crees que tienes, simplemente lo acentúa.

Te voy a decir una cosa que quizá no te guste leer, si estás obsesionada con tu cuerpo, eres esclava de tu cuerpo. Te lo digo con conocimiento de causa ya que es un tema que me ha afectado directamente durante más de 20 años.

Si es así y no aprendes a gestionar esa obsesión, acabará por llevarte a donde ella quiera y conseguirá anular tu libertad y tu derecho a elegir y por descontado tu derecho a llevar una vida saludable, plena y consciente. Lo bueno de todo esto es que todo tiene que ver con tu mente y ahí es donde puedes actuar.

Al leer esto quizá te hayas preguntado si realmente te encuentras dentro de las personas obsesionadas por el cuerpo. Y es posible que hayas respondido que no, que definitivamente ese no es tu caso.

Voy a presentarte unos puntos para que reflexiones si eres de las que están obsesionadas o no con tu cuerpo. Igual te sorprendes.

#1 Estás obsesionada con tu cuerpo si te identificas con él al extremo

Seguramente estás más identificada con tu cuerpo de lo que te imaginas. Esa identificación al extremo acaba siendo una obsesión. Por lo general, lo que se convierte en obsesión suele ser aquello que no te gusta de ti misma, lo que criticas de tu cuerpo y que te cuesta mucho cambiar o modificar.

La obsesión es una idea, preocupación o deseo que no consigues eliminar de tu mente. En este caso, sería una preocupación relacionada con tu cuerpo que no logras hacer desaparecer de tu mente.

Incluso es posible que no la reconozcas y que llegues a creer que es necesaria para conseguir tus objetivos.

La preocupación excesiva puede derivar en ansiedad, ésta a su vez con vivir momentos de estrés. Si no paras ese bucle estarás viviendo estresada todo el tiempo, bien puede ser consciente o inconscientemente, en ambos casos vivirás con una pesada carga que afectará a tu bienestar.

Estar obsesionada con tu cuerpo acaba por condicionar tu actitud en la vida.

#2 ¿Cómo saber si te identificas al extremo con tu cuerpo?

Hay muchos ejemplos para darte cuenta de la extrema identificación que tienes con tu cuerpo. Te voy a enumerar algunos de ellos.

Puede que estés identificándote al extremo con tu cuerpo si:

  • Estás continuamente pendiente de los kilos que pesas (te pesas cada día o cada semana).
  • No haces más que mirarte al espejo cada vez que pasas por uno para criticar o vanagloriar cualquier cosa del mismo.
  • Te castigas si te saltas días de ejercicio.
  • Piensas en comerte algo de comida que consideras prohibida y te sientes culpable.
  • No te permites disfrutar de la comida.
  • No pasa un día sin criticar algún aspecto del mismo.
  • Te avergüenzas del cuerpo que tienes.
  • Piensas muchas veces al día en tu físico.
  • Ves a las personas y te fijas sólo en su físico.
  • Crees que lo más importante en esta vida es tu cuerpo.
  • Te sientes mal por tener el cuerpo que tienes.
  • Te da horror o asco mirarte al espejo, es más, mirar tu cuerpo te produce malestar.

Te voy a decir un par de cosas que quiero que tengas presente.

La primera es que lo realmente importante de la lista que acabo de presentarte no son las acciones en sí, sino la actitud con que las que las llevas a cabo y si crees que ese feedback que te das es la verdad.

La segunda es que  cuidar tu cuerpo no tiene nada que ver con hacer sacrificios ni con sufrir aunque pueda parecértelo y hayas llegado a creerlo.

Puedes sentirte genial cuidando tu cuerpo y puedes cuidar tu cuerpo sin necesidad de identificarte con él al extremo. Simplemente tienes que eliminar la culpabilidad, la crítica, las prohibiciones e ir un poco más allá teniendo en cuenta también tus emociones y cómo te sientes.

#3 ¿A dónde te lleva esa obsesión?

Obsesionarse es una sensación extrema que hará que tu mente te cuente mil excusas y razones con las que conseguirá convencerte que es normal que te encuentres así. Y lo va a hacer con un ataque. Ahí donde eres vulnerable va a atacarte tu propia mente si no aprendes a gestionar tus obsesiones.

Te vas a sentir culpable que es una de las artimañas que usa el ego para creerse poseedor de la razón. La obsesión puede llevarte a sentir culpabilidad.

La culpa es uno de los sentimientos más arraigados debido a que desde pequeños nos ha sido inculcada su fuerte connotación religiosa.

¿Cuántas veces al ver que los resultados deseados no llegan mientras te esfuerzas en llevar una alimentación que no te gusta y te obligas a hacer un tipo de ejercicio que detestas, te has saltado las “normas” y has terminado por sentirte tremendamente culpable por haberlo hecho? Si esto se repite muchas veces en tu vida acabas por meterte en un bucle de obsesión y culpabilidad.

Hay dos vertientes de pensamiento, el pensamiento que te hace sentirte culpable y el que te hace sentirte en paz. Uno está basado en el miedo (culpa) y el otro en el amor (paz).

Tú decides que pensamiento elegir, el del amor o el de miedo.

#4 Puedes cuidar tu cuerpo desde el amor y no desde el miedo

Puedes cuidar tu cuerpo sin necesidad de obsesionarte con ello debido a tus miedos e inseguridades. ¿No crees que es más lógico y coherente cuidar tu cuerpo desde el amor y dejar a un lado de una vez por todas el castigo y la culpabilidad?

Si comes a diario una alimentación que aborreces, que no disfrutas, que es para ti un verdadero suplicio llevarla a cabo, aunque hayas leído o te hayan dicho que es saludable, que te hará adelgazar, que te hará ganar músculo o lo que sea que quieras conseguir con esa dieta, sinceramente siento que lo que pueda mejorar por un lado esa alimentación lo vas a acabar boicoteando por otro lado debido a las sensaciones y emociones que te provocan cumplir y sentirte obligada a llevar esa alimentación cada día.

Entiendo cuidar el cuerpo si se disfruta del proceso y si a uno le hace sentirse bien. Cuidar el cuerpo no sólo tiene que ver con hacer ejercicio y con la alimentación que llevas a cabo. Cuidar el cuerpo tiene mucho que ver con los pensamientos que tienes hacia él.

Es necesario que tomes conciencia sobre si todo lo que has escuchado en torno a la salud del cuerpo te beneficia o te perjudica. No hay dos personas iguales por lo tanto no hay una receta mágica que funcione para todas.

Y te diré una cosa más, si con la dieta que llevas consigues adelgazar con esfuerzo, pasándolo mal, sufriendo, pensando a cada instante en cuando podrás comer lo que de verdad deseas, todo esto no te beneficia en absoluto.

El verdadero beneficio sería encontrar la manera de adelgazar esos kilos sintiéndote bien contigo misma y con el proceso que lleves a cabo.

#5 De dónde viene esa obsesión

Esa obsesión tiene que ver contigo y sólo contigo.

Te sientes frustrada porque has probado muchos regímenes alimenticios que no te funcionan.Te fuerzas a hacer un ejercicio que no te gusta y sigues sin verte ni sentirte bien. Quieres resultados rápidos y no los consigues. Te rindes aunque luego vuelves a la carga. También has probado con el pensamiento positivo, con repetir frases para modificar tu cuerpo. Nada de todo esto acaba por hacerte sentir bien. ¿Te resuena algo de todo esto?, ¿o quizá todo?

Si crees que lo externo te traerá la solución a tus problemas te equivocas.

Te piensas que si llegas al objetivo conseguirás sentirte bien pero te aseguro que si ese sentirse bien no viene de tu interior, será efímero aun cuando consigas ese objetivo que te tiene tan obsesionada (perder x kilos, que desaparezcan esos michelines, tener un cuerpo musculoso, entrar en ese vestido, etc.) Nada externo a ti tiene poder sobre ti.

Si crees que tu no tienes nada que ver con esa obsesión también te equivocas. Todo tiene que ver contigo.

No te sientes mal porque tu cuerpo no es como tu quieres que sea, te sientes mal porque no te amas y te aceptas tal como eres en este momento.

Si estás obsesionada con tu cuerpo la clave está en tomar distancia del cuerpo para poderlo cuidar como se merece.

#6 Preguntas poderosas que te ayudarán a saber que relación tienes con tu cuerpo

Es interesante que te des cuenta de cómo tratas a tu cuerpo y cómo te sientes respecto a él. Es algo que nunca me preguntaron y que me habría gustado que se tuviera en cuenta antes de ponerme una dieta estricta de 1000 kcal con tan sólo 9 años de edad.

Espero que estas preguntas que te comparto puedan ayudarte a conocer mejor la conexión que tienes con tu cuerpo.

Coge papel y bolígrafo. Y responde una a una estas preguntas con todo tipo de detalles. Exprésate libremente.

Para que realmente te des cuenta de la relación que tienes con tu cuerpo es importante que escribas las respuestas. Si estás pensando en contestarlas mentalmente te diré que el resultado no será el mismo que si las escribes.

  1. ¿Cuanta importancia crees que le das a tu cuerpo?
  2. ¿Qué piensas de tu cuerpo? ¿Le echas piropos o lo insultas o simplemente pasas de él? Si le dices algo, ¿qué le dices?
  3. ¿Te gusta todo lo que acabas de escribir sobre tu cuerpo? ¿Por qué?
  4. ¿Cómo te sentirías si te lo dijera otra persona?
  5. ¿Qué es lo primero en lo que te fijas cuando lo miras?
  6. ¿Te gusta lo que ves? ¿Por qué?
  7. ¿No lo miras? ¿Para qué no lo miras
  8. ¿Lo miras? ¿Para qué lo miras?
  9. ¿Cuáles son los aspectos que más te gustan de tu cuerpo?
  10. ¿Te atreves a observarlo sin culpabilidad?
  11. ¿Puedes observarlo con neutralidad?
  12. ¿Qué es para ti el cuerpo?
  13. ¿Qué significa para ti cuidar tu cuerpo?
  14. ¿Qué haces cada día para cuidar tu cuerpo?

Conclusiones Finales

Como habrás podido leer cuando hablo de cuidar el cuerpo no sólo me refiero a hábitos alimenticios que son los que seguro que más conoces tampoco hablo del ejercicio que aunque ahora está más en auge pienso que muchas veces tampoco se realiza de la manera adecuada.

Los pensamientos, creencias y emociones que tenemos hacia nuestro cuerpo son claves a la hora de gestionar la obsesión que tienes del cuerpo.

Tómate el cuerpo como un vehículo con el que puedes transitar esta experiencia de vida, realmente es para lo que te sirve. Es por ello que tienes que cuidarlo pero de forma equilibrada.

Que no sea el cuerpo el que lleve el timón de tu vida. La mentalidad es lo más importante para tener un cuerpo sano, seguramente más de lo que te crees.