Tres Posibles Errores al Practicar con el Doble

62 / 100

En artículos anteriores hemos estado hablando del doble, para saber de que se trata puedes leer este artículo. Si después de practicar y practicar crees que no te está funcionando, te invito a leer esta entrada en la que se explican tres errores que puedes estar cometiendo.

Puede ser que estemos dando más importancia al “ritual” que se realiza al acostarse para conectar con el doble que a los siguientes pasos que voy a exponer, que por otra parte si no los llevamos a cabo correctamente podemos llegar a bloquear constantemente las soluciones que nos envía nuestro doble.

Tres Posibles Errores Al Practicar Con El Doble

1. No estás soltando los problemas que le envías a tu doble.

¿Qué quiero decir con soltar los problemas? Soltar los problemas significa que no pienses más en ellos, que no los tengas en tu cabeza rondando a cada rato.

En realidad, tienes que sentirte como que eso ya está en proceso de solucionarse, tienes que sentir una certeza plena de que el resultado va a llegar pero tampoco estar esperándolo con ansiedad. Sabes que llegará puesto que el “pedido” ya fue enviado. Por lo tanto, ¡Fuera preocupaciones!

Hazte la idea como que la solución del problema se la has encargado a una persona que sabes que lo resolverá de la mejor manera posible por lo tanto te encuentras tranquilo ya que la única opción es que te llegue la mejor solución.

Por ejemplo, cuando tu vas a un zapatero para que te arregle unos zapatos, los llevas le expones el problema y te vas tranquilamente sabiendo que en unos días recogerás esos zapatos arreglados, y no te meterás en el proceso de cómo va a ocurrir, ni le darás vueltas al tema y por supuesto ni se te ocurrirá estar preocupado por los zapatos rotos, ni pensar que tienes que llevarlos a arreglar porque ¡eso ya lo has hecho! Con el doble funciona exactamente igual, por lo tanto despreocúpate del problema. Si interfieres, los resultados que te lleguen pueden no ser los adecuados ya que recuerda que tú puedes cambiar tu realidad con los pensamientos y sentimientos.

2. No estás viviendo con benevolencia.

Bien, benevolencia es una palabra que utiliza Garnier, por eso he querido incluirla ya que dice que la palabra amor la utilizamos con otros significados y que puede llevarnos a equívoco (bueno yo al menos eso es lo que entendí).

Antes de explicar a que me estoy refiriendo con lo de “vivir en benevolencia” quiero compartir la definición de benevolencia según el diccionario de la RAE: “Simpatía y buena voluntad hacia las personas”. Y también enumero unos cuantos sinónimos: indulgencia, generosidad, magnanimidad, afabilidad, condescendencia, benignidad, bondad, liberalidad, predilección, simpatía…

Una de las frases que utiliza Garnier y que ya compartíamos en el artículo mencionado arriba, es la de “No pienses en hacer a los demás lo que no quisieras que los demás pensaran en hacerte a ti” y léela despacio y comprende, ya que no está diciendo lo mismo que la frase a la que estamos acostumbrados a escuchar: “no hagas a los demás lo que no quieres que te hagan a ti”, hay un cambio sutil en la frase que hace que adquiera un significado muy diferente.

Vivir en estado de benevolencia es cumplir esa frase siempre, en cada situación, con cada persona (hasta con el político que ves en los telediarios cada día 🙂 ), en cualquier circunstancia.

Todo esto a veces no resulta fácil pero no te desesperes, con la práctica se alcanza. Evidentemente, te vas a ver más de una vez al día no cumpliendo esto, por ello le pedimos al doble que borre y elimine los potenciales peligrosos que hemos creado en el día. Pero no por ello tienes que desentenderte de ésta práctica, intenta ser más consciente de lo que piensas, dices y haces en cada momento. Al principio se te pasarán muchas situaciones, pero cuando vayas dándote cuenta en el mismo momento que cometes el error podrás subsanarlo en el acto.

Hay que ir consiguiendo que esta filosofía de vida vaya expandiéndose más en tu día a día. La frase que yo utilizo es: “No pienses, hagas ni digas nada de nadie que no te gustarían que pensaran, hicieran o dijeran de ti”.

3. Estás intercediendo en la solución.

Despreocúpate de la solución. No la esperes con ansiedad. Ten certeza de que va a llegar.

Si llega algo imprevisto con lo que no estés de acuerdo y creas que es fatal y es justo lo contrario a lo que has “pedido”, RECUERDA QUE PUEDE SER UNA SOLUCIÓN PROVISIONAL, no emitas juicio, no te rebeles. El doble sabe perfectamente lo que necesitas. No dudes de él.

En el momento que no aceptas lo que llega y te enfadas con “el mundo”, empiezas a crear otro camino para la solución, intercedes en lo que te estaba enviando el doble y bloqueas que llegue la solución definitiva.

Sé que este paso puede resultar un poco frustrante, sobre todo dependiendo de como sea esa solución provisional, por ello si no te ves pudiendo realizar estos pasos con según que “problemas”, te aconsejo que comiences con cosas menos importantes y que no te generen ansiedad. Creo que es una buena manera de conseguir la certeza necesaria para poder luego conseguir llevar a cabo los pasos correctamente para otros objetivos.

A veces, los comienzos cuestan un poco pero no desistas, persevera y verás resultados.

Te dejo aquí los tres libros que tienen publicados en actualmente Jean Pierre & Lucile Garnier para que puedas acceder a la información directamente del propio autor. (Soy afiliada de Amazon así que si accedes y compras los libros desde estos enlaces yo me llevaré una comisión que a ti no te supondrá ningún coste adicional). ¡Gracias!